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martes, mayo 21

Figuras en cerámicos revelarían origen de la cultura Wari

Nuevos cerámicos revelan origen de la cultura Wari
Figuras en cerámicos revelarían origen de la cultura Wari - DePeru
Civilización andina fue base del desarrollo del Imperio inca

Un conjunto de piezas de cerámica han sido descubiertas en el complejo arqueológico Wari, en el departamento de Ayacucho, desentrañando así el origen de esta civilización andina, considerada como la base del desarrollo del imperio de los incas.

El arqueólogo de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, José Ochatoma Paravecino, fue el responsable de la investigación y comentó que las imágenes plasmadas en cuarenta y cinco piezas de cerámica han revelado que los orígenes de la cultura Wari se vincula con las culturas Nasca y Huarpa.

Según afirma el experto, este nuevo descubrimiento, reformula la teoría que sostenía que Wari surgió de una influencia simultánea de las culturas Nasca y Tiahuanaco, estas nuevas muestras indican, en cambio, que fue la primera de ellas quien tuvo un papel determinante en el desarrollo de esta cultura.

Las investigaciones han determinado que las figuras en las vasijas representan animales de la costa y productos marinos como algas, peces, pulpos, entre otros; muy similares a los encontrados en la iconografía Nasca. Esto revela que la cultura, que ahora es territorio iqueño, influenció al origen Wari.

APUNTE

Wari  fue una civilización andina que floreció en el centro de los Andes desde el siglo VII hasta el XIII d. C., llegando a expandirse hasta los actuales departamentos de Lambayeque por el norte, Moquegua por el sur y hasta la selva del departamento del Cuzco por el este.

domingo, octubre 28

La Cultura Tiahuanaco

Cultura Tiahuanaco

La cultura Tiahuanaco es una cultura arqueológica que se desarrolló en los actuales países de Bolivia, Perú y Chile entre los años 1580 a. C. y 1187 d. C. Su área de influencia, visible en objetos con una peculiar iconografía, comprende la cuenca del lago Titicaca como región nuclear, desde donde se distribuye hacia los valles y costa del océano Pacífico por el oeste, la región del Chapare por el este y el altiplano boliviano meridional y el oasis de San Pedro de Atacama por el sur. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiwanaku, ubicada en las riberas del río homónimo, pocos kilómetros al sur del lago Titicaca, en el actual departamento boliviano de La Paz.

Se cree que Tiwanaku obtuvo una serie de bienes y recursos de ecosistemas diferentes al del Titicaca a través del intercambio con diversas sociedades locales de regiones altiplánicas y vallunas, aunque también manejaron enclaves poblacionales en zonas como Moquegua (sur del Perú) y, posiblemente, Cochabamba en los valles orientales bolivianos. El sitio de Tiwanaku se caracteriza por una amplia infraestructura ceremonial que atestigua prácticas religiosas muy complejas. Su arquitectura y escultura presentan una iconografía muy estandarizada que sugiere el desarrollo de depurados sistemas de pensamiento, difundidos a través de objetos más ligeros como cerámica y textiles.
La Cultura Tiahuanaco - DePeru
Área de expansión de la cultura Tiahuanaco
Precisamente estas dos formas de expresión material son las que encuentran mayor perfección técnica, siempre sujeta a cambios cronológicos y sobre todo a variación espacial. SI bien inicialmente se pensó que la cerámica más tosca de Tiwanaku sería la más tardía o "decadente", el hallazgo en el año 2006 de más de cuatro centenas de piezas cerámicas de gran perfección y colorido en la isla de Pariti, en la porción menor del Titicaca, datadas por radiocarbono en el 1000 d. C., permite discutir esta idea. Así, todavía se discute el significado de la variedad cerámica de Tiwanaku. Existe una notable variedad entre zonas de la propia cuenca del Titicaca, por no mencionar los estilos derivados de Tiwanaku en zonas como Azapa (Chile) o Cochabamba (Bolivia). Tiwanaku también destacó en el arte textil, con predominio del uso de lana de camélidos andinos, generando tapices polícromos sumamente complejos observables en zonas secas como el norte de Chile o el altiplano boliviano meridional. Usaron ampliamente la tecnología del bronce, destacando su uso en la arquitectura ceremonial de piedra en forma de grampas de sujeción. Otros materiales trabajados por Tiwanaku o por regiones sujetas a su influencia ideológica fueron ornamentos de oro laminado y plata, tallas de madera, objetos de hueso pirograbado, cestería y cuentas de collar en piedras semipreciosas, hueso y concha.

El primer europeo en describir los restos arqueológicos de Tiwanaku fue el cronista español Pedro Cieza de León en el siglo XVI. Sin embargo, las visitas de estudiosos al sitio se dieron mayormente desde el siglo XIX, con personajes como Alcide D'Orbigny, Ephraim Squier, Charles Weiner, y posteriormente arqueólogos más formales como Alphonse Bandelier o Max Uhle, ya a comienzos del siglo XX. Posteriormente, el arqueólogo aficionado Arthur Posnansky estudió la zona planteando diversas teorías, sumamente especulativas, sobre los orígenes y desarrollo de Tiwanaku. Durante el siglo XX destacaron los estudios del estadounidense Wendell Bennett en la década de 1930; el boliviano Carlos Ponce Sanginés entre los años '60 y '80; y los estadounidenses Alan Kolata, David Browman y Marc Bermann, así como los bolivianos Juan Albarracín-Jordán y Sonia Alconini, en los años '90. En el presente siglo destacan los aportes de los estadounidenses John Janusek, Charles Stanish, Nicole Couture, Deborah Blom y Alexei Vranich; el finlandés Antti Korpisaari; y los bolivianos Claudia Rivera, Jédu Sagárnaga y Juan Villanueva.

Cronología: 1580 a. C. — 1187 d. C.

Localización: Centro y sur de los Andes centrales. Partes de los actuales países de Bolivia, Perú y Chile.

Ubicación geográfica

La cultura Tiahuanaco, de origen Uru Puquina, ​se desarrolló a orillas del lago Titicaca. Según el arqueólogo Carlos Ponce Sanginés surgió alrededor del año 1580 a. C. y se prolongó hasta el año 1187 d. C.. El centro principal de esta cultura estuvo ubicado a una altitud de 3842 msnm. Por su carácter expansivo, Tiahuanaco abarcó parte de los territorios actuales de Bolivia y Perú, pero principalmente se desarrolló en el altiplano boliviano.

Cronología

Zona arqueológica de Tiwanaku. Cronología.
Tiahuanaco fue la cultura más longeva del área andina; por tanto, la periodización evolutiva tuvo distintas teorías y postulados que han ido variando a lo largo de la historia. En un principio Wendell Bennett dividió Tiahuanaco en tres periodos: temprano, clásico y decadente. Esta división cronológica fue replanteada con estudios posteriores. Basándose en la división de Benett, Wallace definió al periodo tiahuanacota temprano como cultura Keya o Qeya.

Posteriormente Ponce Sanginés propuso una cronología en cinco fases; las dos primeras anteceden al periodo temprano que había planteado Benett y corresponden al periodo formativo tardío de América, posteriormente denominado periodo aldeano.

La ciudad de Tiahuanaco fue fundada aproximadamente en 1580 a. C., como una pequeña villa, y creció a proporciones urbanas entre el 300 y el 500, consiguiendo un importante poder regional en los Andes centrales. En su máxima extensión, la ciudad cubría aproximadamente 6 km², y tuvo un máximo de 40 000 habitantes.

Colapsó repentinamente aproximadamente en el año 1187. La ciudad fue abandonada y su estilo artístico se desvaneció (se perdió o desapareció).

Antecedentes


Monolito Ponce, denominado así en homenaje al arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, uno de los principales estudiosos de la cultura tiahuanacota.
Los comienzos Tiahuanacotas (horizonte formativo entre 1500 a. C. 100 d. C.), corresponden a un periodo aldeano en el que comparte el altiplano con otras dos culturas geográficamente cercanas: Wankarani (1.100 a. C.) y Chiripa (1500 a. C. - 100 a. C.). Entre ambas, destaca la cultura Chiripa, por haber mantenido una fuerza creativa importante y de acuerdo a las investigaciones arqueológicas, fue la precursora directa de Tiahuanaco.

Chiripa, es una de las culturas más antiguas de la región andina, cuyos restos aparecen desde la península de Taraco por el sur, hasta Santiago de Huata por el norte, incluso en la Península de Copacabana, en las riberas del Lago Titicaca, Bolivia. Según los últimos estudios que se han realizado en la península de Taraco, se le ha asignado a la cultura Chiripa tres fases:

- Chiripa Temprano: 1500 a. C. - 1000 a. C.
- Chiripa Medio: 1000 a. C. - 800 a. C.
- Chiripa Tardío: 800 a. C. - 100 a. C.

El Periodo principal de esta cultura se puede situar, según las muestras radio carbónicas entre los años 591-116 a. C. y 31 d. C. Según esta cronología la cultura Chiripa en su fase más importante (tardía), es contemporánea a la época I de Tiahuanaco e inicios de Pukará posteriormente.

Chiripa originó lineamientos en arquitectura (templetes semisubterraneos), diseños iconográficos (tradición Yaya-mama), posteriormente replicados y reconocibles en Tiahuanaco y en Pukará, lo que indica que las principales realizaciones de Tiahuanaco fueron iniciadas por los Chiripenses.
La Cultura Tiahuanaco
Expansión y área de la influencia de las culturas Wari y Tiawaku en el horizonte medio

Período Aldeano: épocas I y II 1580 a. C. - 45 d. C.

En este periodo el sitio de Tiwanaku estaba ocupado por una pequeña aldea con casas rectangulares techadas a dos aguas a las que se adosaba un recinto circular, posiblemente destinado a la cocina. Los cimientos eran de piedra y los muros de adobe; pequeñas calzadas unían las viviendas. No se han encontrado vestigios de arquitectura religiosa o monumental, ni tampoco hay indicios de que existieran clases sociales. Los enterramientos se realizaban directamente en cestas de piedra. Los cuerpos hallados indican que se practicaba la deformación craneana. Su economía se basaba en el cultivo de papa, que para su almacenaje era deshidratada en la forma que hoy se conoce como "chuño"; así mismo se cultivaba la oca. Uno de los elementos decisivos fue la domesticación de la llama, lo que permitió el pastoreo; formaban caravanas que sirvieron para el intercambio de productos. La lana fue necesaria para la textilería y su carne servía de alimento.
La Cultura Tiahuanaco
Monolito Ponce, denominado así en homenaje al arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, uno de los principales estudiosos de la cultura tiahuanacota.
Mantenían un comercio suplementario a través del intercambio de flechas de obsidiana, tan características de la cultura Wankarani. Se traía la sodalita para la manufactura de cuentas que utilizaban como ornamento; también se traía helio basalto de las canteras de Querimita. Se conocía el cinabrio, cuyo color rojo se utilizaba en los enterramientos. Se trabajaba el cobre incluyendo el vaciado. Asimismo se trabajaban el oro y la plata. En el periodo aldeano hay dos tipos de cerámica; uno de ellos —que tiene similitud con la Pucara— es incisa y pintada de color marrón, rojo y blanco sobre fondo castaño claro. Son notables las vasijas globulares decoradas con esta técnica; algunas presentan un felino con el cuerpo de perfil y el rostro humanoide de frente. Otras vasijas tienen forma de aves. El segundo tipo carece de pintura y algunas de sus piezas están modeladas en forma antropomórfica (figura humana).

Urbano: Épocas III y IV 45 d. C. - 700 d. C.

En el siglo II, Tiahuanaco dejó de ser la aldea concentrada de los primeros tiempos para convertirse en una gran urbe ceremonial que tiene dos centros dominantes: el conjunto de Akapana con los edificios que la rodean y el Puma Punko situado al suroeste de Akapana. Ambos muestran la estructura doble de Tiwanako, que evidencia la visión propia de la sociedad andina, división que pervive hasta la llegada de los españoles y aun después. Todas las urbes andinas, incluyendo Cuzco, se dividían en dos: Anan (los de arriba) y Urin (los de abajo).
La Cultura Tiahuanaco
Restos de edificios de la primera época.

Expansivo: Época V 700 d. C. - 1187 d. C.

En el siglo VIII, Tiahuanaco se expande sobre la base de los enclaves preexistentes, tanto en la costa como en los valles interandinos; así mismo, extiende su poderío sobre el altiplano y la sierra. Esta expansión fue posible gracias al dominio del bronce que le permitió una gran superioridad militar. La expansión se evidencia por la difusión de los símbolos y elementos tiwanakotas, que aparece en la cerámica y los textiles de todo el ámbito conquistado. Esta expansión llega hasta el norte de Chile (San Pedro de Atacama) y muestra relaciones con la cultura de la Aguada de Argentina, deja su huella en los valles de Cochabamba y avanza por el oeste hasta Cerro Baúl, en la moderna Moquegua, donde entran en contacto con el imperio huari, con el que se relaciona económicamente e ideológicamente. Ante la caída del imperio huari en el siglo X, Tiahuanaco también entra en crisis. En el siglo XII el colapso es inevitable y en la región donde floreció Tiahuanaco surgen nuevos estados aimaras entre los que se destacan el reino colla y el reino lupaca.
La Cultura Tiahuanaco
Alfarería estilos Tiawanaku. Museo de La Plata

Política

La política tiahuanacota fue de tipo teocrático, es decir que no utilizó la fuerza militar en sus conquistas territoriales. Hacia los años 400 y 500 d. C. los tiahuanacotas refuerzan su poder religioso concentrando el culto en la ciudad de Tiahuanaco, ampliando su dominio territorial hacia la costa por occidente y el bosque tropical por el oriente.

La economía tiahuanacota se basó en actividades agrícolas, ganaderas y artesanales. Tuvieron enclaves agrícolas en las yungas marítimas y fluviales, además de los valles interandinos y la puna. Aunque se tiene evidencia del manejo intensivo de la agricultura, no hay estimaciones consensuadas de la cantidad de su producción.​

La acumulación de la riqueza se dio a través de las cabezas de ganado. Las evidencias muestran que las élites tiahuanacotas manejaron grandes rebaños de camélidos que sirvieron para la confección de textiles de gran calidad, como lo demuestran los descubrimientos en la costa sur. Sus tapices polícromos fueron una demostración de prestigio y poder de las élites. La élite tiahuanacota al manejar grandes rebaños, también manejaron el transporte comercial de la hoja de coca y el maíz que viajaban desde las zonas cálidas hasta el centro ceremonial de Tiwanaku.

Religión

Es denominado "Dios Wiracocha o del Baculo" fue el dios principal de los tiahuanacotas, este representa a un dios celestial y según algunas hipótesis, esta deidad podría ser el mismo Tunupa de los posteriores reinos aimaras, o el Wiracocha de los tardíos incas.​

Históricamente la deidad de los báculos es adorada en la meseta del collao desde tiempos anteriores a los tiahuanacotas y aparece tardíamente en los wari.

Iconográficamente, la representación mejor lograda y conservada del Dios de las Varas se encuentra en la Portada del sol, en donde la deidad aparece en posición central rodeada de seres alados.​

Se tiene evidencia que los ritos tiahuanacotas fueron de mucha complejidad y asociados al consumo de sustancias alucinógenas. Las sustancias utilizadas, además de las hojas de coca, fueron las semillas de anadenanthera o el parica y eran consumidas en tabletas; las tabletas fueron representadas en las esculturas tiahuanacotas como el monolito de Bennet y de Ponce, además de haber sido encontradas en las tumbas de Tiahuanaco y San Pedro de Atacama. Aparentemente estos alucinógenos se conseguían en enclaves tiahuanacotas en el chapare y eran consumidas tanto por los sacerdotes como por seres humanos sacrificados.
La Cultura Tiahuanaco
La puerta del sol, se observa la deidad de los báculos tallada en altorrelieve.

Sacrificios

En excavaciones realizadas en el sitio arqueológico de Akapana se han encontrado materiales como ofrendas, alfarería, fragmentos de cobre, huesos de camélidos y entierros humanos. Estos objetos fueron encontrados en el primer y segundo nivel de la pirámide de Akapana y la cerámica adjunta corresponde a la fase III de los tiahuanacotas.

En la base del primer nivel de Akapana se hallaron hombres y niños desmembrados a los cuales les faltaba el cráneo; estos restos humanos estaban acompañados de camélidos desarticulados además de cerámica. En el segundo nivel se encontró un torso humano completamente desarticulado. En total se encontraron 10 entierros humanos, de los cuales 9 eran varones. Estos sacrificios corresponden, aparentemente, a ofrendas dedicadas a la construcción de la pirámide.

Ciudades tiahuanacotas

Durante el periodo urbano (fases III y IV), la cultura tiahuanacota desarrolló importantes centros urbanos e incluso se expandió fuera del valle de Tiwanaku: Khonkho Wankane en el valle inmediato al sur, Lukurmata y Pajchiri al norte de Tiwanaku, y Ojje en la península de Copacabana son 4 ciudades que cuentan con plataformas aterrazadas, patios hundidos y monolitos. Además existieron un número todavía no calculado de enclaves fuera de la meseta del Collao, sólo en el sur del Perú (departamentos de Tacna y Moquegua) en el año 2000 se contabilizaron 20 enclaves permanentes atribuidos a la cultura tiahuanaco.

Tiwanaku

Es el principal centro religioso y urbano de los tiahuanacotas, según Lumbreras fue un foco de peregrinación con influencia en todos los andes centrales, fue el principal símbolo del poder religioso y político. Actualmente se ubica en las riberas del río Tiwanaku (afluente del lago Titicaca), al sur de la ciudad de La Paz. La ciudad se ubica en el área denominada altiplano boliviano a 3840 msnm. nos damos cuenta el templo esta hecho de expresiones artísticas de los tiempos a.c.

Actualmente se sabe que la ciudad y sus principales edificios se construyeron en diferentes fases aunque el orden en el que fueron construidas sus estructuras todavía no está clara. Todos los monumentos constructivos de la ciudad de Tiwanaku tienen una rigurosa planificación y tecnologías constructivas innovadoras para la época. Esta ciudad se caracteriza por las plataformas, patios hundidos y pirámides escalonadas.

En la ciudad destacan la pirámide de Akapana, el Puma punku, Kalasasaya, templete semisubterraneo, Kori Kala y Putuni, aunque también tiene construcciones menores como Chunchukala, Laka Kollu y la Karana.

Algunas obras maestras de la escultura tiahuanacota en la ciudad de Tiwanaku lo componen la Puerta del Sol, los monolitos de Ponce, el fraile y Benett, las cabezas clavas y algunas estelas.
La Cultura Tiahuanaco
Centro Espiritual y Político de la Cultura Tiahuanaco

Coordenadas: 16°33′24″S 68°40′26″O

País: Bolivia

Khonkho Wankane

Khonkho Wankane (o Khonkho Wankani) es un centro administrativo tiahuanacota que se encuentra en una formación aluvial del valle del río Desaguadero por debajo de las faldas de la cordillera de Chilla-Kimsachata, a unos 25 kilómetros directamente al sur de Tiwanaku.

El sitio ocupa una porción de la pampa Machaca cercano a la comunidad de Qhunqhu Liquiliqui (municipio de Jesús de Machaca, en el departamento de La Paz) entre las estribaciones de la cordillera y el río Bravo o Jach'a Jawira, afluente sur del río Desaguadero.

Se aprecian dos montículos rodeados por varios montículos más pequeños. El montículo principal Wankane consiste en una plataforma artificial que se ha planteado sobre una loma natural. Estos montículos fueron habitados probablemente desde el 200 a. C. hasta tiempos de los señoríos Pacajes (1470 d. C.). Sin embargo las construcciones habitacionales que transformaron la fisonomía del montículo fueron realizadas por los pobladores tihuanacotas (formativo tardío), quizá entre los años 200 a 400 d. C. En este periodo los pobladores de Wankane hicieron profundas transformaciones del tipo de organización social, de sus ideales, valores, hábitos y visión de su futuro.

Las habitaciones son de tipo trapezoidal, con una estructura circular y patios rectangulares construidas de piedra y arcilla. En el centro del asentamiento se descubrió la construcción de un canal subterráneo, trabajado con piedras angulares en las paredes y largos bloques transversalmente dispuestos a modo de techo. Las dimensiones de este interesante ducto es de: 55 centímetros de ancho en la base, 45 cm a la altura del techo, 70 cm de la base al techo y sobrepasan los cien metros de largo que se dirigen hacia el sur del montículo.

En el lugar se encuentran cinco monolitos: el Wila Kala (piedra roja) erigido en la ladera Sureste, Jinchun Kala (piedra con orejas) parado al Sur, los dos bloques parados en la ladera Oeste y el Tata Kala que se halla tendido en la parte central del montículo y es la estela de mayor tamaño con una longitud de aproximadamente 5,20 metros. Asimismo, disperso en toda la superficie se hallan fragmentos de materiales antiguos de naturaleza cerámica, ósea, lítica, que ahora se los puede observar en el Museo A. Portugal que se encuentra en el centro poblado de Qhunqhu Liquiliqui.
La Cultura Tiahuanaco
Mapa de ubicación de las ciudades tiahuanacotas de Ojje, Lukurmata, Pajchiri y Khonkho Wankane.

Pajchiri y Lukurmata

Pajchiri y Lukurmata, aparte de Tiwanaku, son las ciudades tiahuanacotas más estudiadas en Bolivia. Ambas ciudades están ubicadas en el valle norte inmediato a la ciudad de Tiwanaku (Pampa Koani), correspondiente al río Katari. Pajchiri y Lukurmata distan apenas 8 kilómetros la una de la otra y destacan por el gran número de camellones creados por la cultura tiahuanacota para intensificar la agricultura a 3800 msnm.


Ojje

Se encuentra ubicada en el extremo sur de la península de Copacabana, desde esta zona se domina el archipiélago de Wiñaymarka (Islas de Anapia y Yusipiqui) y presenta terrazas de cultivo (andenes) de factura tiahuanacota.

Otros

Otras áreas arqueológicas vinculadas a la cultura tiahuanaco fueron:

Omo (Moquegua - Perú).
San Pedro de Atacama (Antofagasta - Chile).
Pampa Koani (La Paz - Bolivia).

Los descubrimientos de Pariti

Cerámica escultórica descubierta en la isla de Pariti.
Pariti es una isla ubicada en el segmento del lago Titicaca denominado Lago Menor o Huiñaymarca, y que forma parte del departamento de La Paz en Bolivia.​ El 11 de agosto de 2004 dos arqueólogos, el boliviano Jedú Sagárnaga y el finlandés Antii Korpisaari,​ descubrieron más de un centenar de piezas de cerámica de inusitado perfeccionalismo y colorido. Los descubrimientos de la isla de Pariti fueron fechados entre el 900 y el 1050 d. C.

Hasta antes de este descubrimiento, en la cerámica tiahuanacota primaba el color ocre y las representaciones iconográficas simbólicas, en cambio en Pariti se descubrieron cerámicas escultóricas (huacos retratos) de gran perfección y realismo, además de una utilización realista del color en sus decorados.​ En las representaciones destacan los pumas, cóndores, rostros y seres humanos, además de personajes mitad animales y mitad humanos.​

De todas las muestras sobresale en perfección la denominada "Señor de los patos",5​ que representa a un anciano llevando un pato en uno de sus brazos.

La cerámica descubierta en Pariti es custodiada en el Centro artesanal de la isla de Pariti, en el cual se exponen 368 piezas de cerámica recuperada.​
La Cultura Tiahuanaco
Cerámica escultórica descubierta en la isla de Pariti.

Decadencia

La decadencia política y religiosa de Tiahuanaco ocurrió entre el 950, 1000 y 1100 d. C.​ La evidencia en el valle de Azapa (Chile) da cuenta de que los sitios de la élite tiahuanacota fueron destruidos sangrientamente, se observaron tumbas arrasadas y cuerpos que fueron profanados y despedazados. En Moquegua, también se observaron sitios tiahuanacotas destruidos violentamente, aunque en el caso de Moquegua también existe la hipótesis de una destrucción por la invasión del estado huari (hipótesis planteada por Moseley en 1991).​

En el caso del altiplano, la pérdida del poder se da de manera menos violenta, esto evidenciado por la continuidad de los estilos alfareros tiahuanacotas alrededor del Titicaca, así como la continuidad de las tradiciones funerarias y cotidianas; lo que hace pensar que el estado Tiahuanaco primero perdió su poder en la periferia (casos de Azapa y Moquegua) y luego en el altiplano. Según Pärssinen la pérdida del poder hizo vulnerables a las colonias a los ataques de etnias locales.​

En el siglo XI, la capital de Tiahuanaco fue abandonada y empezaron a aparecer varios asentamientos menores en toda la meseta del Collao. El inicio de estos asentamientos menores empieza a aparecer hacia el año 900 d. C. pero a la par los sitios tiahuanacotas (Pajchiri, Khonkho, Lukurmata) continúan siendo habitados. Antes de eso, la ciudad de Tiahuanaco concentraba una población que se estima entre 25 000 y 50 000 habitantes​ y la evidencia arqueológica de conjuntos habitacionales fuera de la ciudad es escasa. Al parecer ante la pérdida del poder político, grupos poblacionales decidieron emigrar de la ciudad y agruparse en poblaciones independientes por toda la meseta del Collao. El incremento de poblaciones pequeñas se incrementa en función al abandono de la ciudad de Tiahuanaco, en un proceso que termina con el abandono total de la ciudad y la pérdida absoluta del poder periférico.​

Los estilos alfareros del Collao nos revelan otros aspectos de la decadencia de Tiahuanaco, aunque todavía son escasos los estudios radiocarbónicos en la mayoría de asentamientos en el valle de Tiahuanaco, para poder determinar con exactitud los asentamientos de la fase V de Tiahuanaco y los pueblos fundados post-Tiahuanaco. Esta problemática en los estudios de la civilización tiahuanacota hace que muchos autores fijen el ocaso de Tiahuanaco en los años 1150 o 1200 (Bermann, Mujica, Ponce Sanginés y Janusek).9​

En el caso de la alfarería, la desaparición del estilo tiahuanacota es gradual, por lo menos así lo demuestran estudios hechos en las áreas de Machaca y Caquiaviri, esta última posterior capital de Pacajes.

El colapso tiahuanacota en Machaca

El área de Machaca fue habitada por Tiahuanaco de manera temprana, se encontraron monolitos de tradición «Yaya Mama» (presentes desde la época de la cultura Chiripa); algunos autores afirman que los monolitos y construcciones en Machaca se iniciaron en la fase III de Tiahuanaco. Sin embargo, el estilo alfarero de Tihuanaco en su fase V pervive en Machaca hasta periodos post-tiahuanacotas. Al respecto, en el año 1955 Rigoberto Paredes, recogió tradiciones orales de Machaca en las que afirmaban que un cataclismo había acabado con Tiahuanaco y que sus sacerdotes y líderes decidieron trasladarse hasta la zona de Machaca cargando sus ídolos. En este caso la evidencia arqueológica coincide con la tradición oral; las excavaciones en Khonkho y Kjula Marca, nos revelan construcciones del periodo pre-clásico de Tiahuanaco (45 d. C.) pero cerámica del periodo V (700 al 1100 d. C.). Al mismo tiempo, las excavaciones de Kjula Marca, revelan que la mayoría de asentamientos en esa región fue fundada posterior a Tiahuanaco e incluso durante la época Inca, esto se explica por que antes del ocaso de Tiahuanaco casi toda la población colindante se concentraba en la ciudad, luego de la decadencia de Tiahuanaco, la zona de Machaca fue llenándose de pueblos pequeños.

El colapso tiahuanacota en Caquiaviri

Las investigaciones en la zona de Caquiaviri demuestran que durante el periodo tiahuanacota, sólo existieron construcciones en las orillas del río Desaguadero, en Nazacara y en el cerro Chicha; el resto del área se encontraba libre de evidencias arqueológicas tiahuanacotas. En el caso del cerro Chicha, existió un adoratorio con evidencias de haber sido utilizado por Tiahuanaco, Pacajes e Incas.

Caquiaviri, durante el periodo de Tiahuanaco, tenía una población escasa y con la progresiva decadencia de los tiahuanacotas, la población en Caquiaviri aumentó a 30 llajtas, en donde el estilo cerámico de Tiahuanaco ya no era puro, si no que denotaba un periodo de transición. Esto quiere decir que con la decadencia de Tiahuanaco se inició un periodo migratorio desde el centro de la ciudad hacia las periferias.
La Cultura Tiahuanaco
Cerámica antigua de Tiahuanaco, también llamada Tiwanaku. En el Museo Ethnologisches, Berlín-Dahlem.
La Cultura Tiahuanaco
Tres estelas en semi templo subterráneo, Templete Semi-Subterraneo
La Cultura Tiahuanaco
Monolito Ponce
La Cultura Tiahuanaco
Templete Semisubterráneo de Tiwanaku, Piedras labradas con formas de cabezas
La Cultura Tiahuanaco
Piedras labradas con formas de cabezas

domingo, septiembre 23

La Cultura Chinchorro

El hombre de Chinchorro

Cultura Chinchorro es el nombre dado a un grupo de pescadores que habitaron la costa del desierto de Atacama entre el 7020 y el 1500 a. C., desde Ilo (Perú) por el norte hasta Antofagasta (Chile) por el sur,​ y que establecieron su núcleo en la actual ciudad de Arica y en los valles de Azapa, Camarones y Lluta.

Este grupo destaca entre otros cazadores recolectores tempranos por sus ritos funerarios: c. 5050 a. C.​ fueron los primeros a nivel mundial en momificar artificialmente a sus muertos.​ Las momias de la cultura Chinchorro, cuyo nombre se debe a la playa Chinchorro, donde se han hallado grupos momificados,​ han estado inscritas desde septiembre de 1998 en la lista indicativa de Chile, la etapa previa ante una futura candidatura para ser declaradas Patrimonio de la Humanidad.
Cultura Chinchorro - DePeru
Momia de la cultura Chinchorro.

Antecedentes

Hay diversas teorías que intentan explicar el origen de la cultura Chinchorro. Una de ellas señala que se habría originado a partir de desplazamientos a lo largo de la costa de norte a sur; en tanto, otras manifiestan que habría surgido debido a movimientos nómadas desde el Amazonas o la cordillera de los Andes. La población se asentó en la desembocadura de los valles de Azapa, Camarones y Lluta, entre otros, donde han sido encontradas momias, que anteceden en dos mil años a las momias egipcias.

Las momias

Los motivos que se argumentan para explicar este tipo de prácticas son variados; sin embargo, según diversos investigadores, respondería a un sentido utilitario de los pueblos nómadas, que necesitarían objetos portables para su transhumancia. No obstante lo anterior, estudios recientes señalan que el arsenicismo endémico en el valle de Camarones, que supera por cien veces la norma recomendada por la OMS, gatilló una alta tasa de abortos espontáneos y una alta mortalidad perinatal, entre otros factores, lo que conllevó a una respuesta emocional de empatía de los familiares para preservar de mejor manera los restos de sus hijos muertos sin explicación en una alta tasa.​
Cultura Chinchorro - Momias
A grandes rasgos, el sistema utilizado era muy simple: el cuerpo era desprovisto de la piel, los tejidos musculares y los órganos internos, incluido el cerebro. Luego, era modelado en barro y cubierto con piel, teniendo especial cuidado en llenar las partes faltantes de piel perdidas en el proceso de desollamiento con trozos de piel animal. La parafernalia incluía una máscara, que mantenía cuidadosamente el orificio bucal y las fosas nasales, además de modelar los órganos sexuales. La momia terminada incluía una peluca confeccionada con cabello humano.
Cultura Chinchorro - Momias
Momias de la cultura Chinchorro.

Fueron descubiertas a principios del siglo XX, mientras se llevaban a cabo excavaciones en la playa Chinchorro. De los grupos arqueológicos encontrados en Arica —en sitios como Quiani o Morro, o los nuevos que se han encontrado en el Hotel Savona, en calle Yungay y al comienzo de calle Colón—, ninguno de ellos incluye ajuar funerario. Este hecho, junto con la posición en la que los cuerpos fueron encontrados, hace presumir que no tenían creencias relacionadas con la vida después de la muerte.
Cultura Chinchorro - Momias
Representación de una momificación Chinchorro en el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa.

Los primeros vestigios de esta cultura fueron recopilados y catalogados por el arqueólogo alemán Max Uhle.​ Los restos arqueológicos son custodiados y estudiados por la Universidad de Tarapacá. Asimismo, esta misma entidad sostiene el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, donde se puede observar una muestra de la evolución del poblamiento de la región donde se desarrolló la cultura Arica.

Pese a que se ignora el número exacto de momias, hay unas 180 repartidas entre el Museo de Azapa y el Sitio de Colón 10; un número menor se halla en los museos de Historia Natural de Santiago y de Valparaíso.

Tipos de momificación

La sociedad Chinchorro demostró un amplio conocimiento de la anatomía humana, un complejo ritual y una delicada representación artística del cuerpo humano. A diferencia de cualquier otro grupo de pescadores y cazadores contemporáneos en todo el mundo, estos grupos tenían un peculiar tratamiento de sus muertos: ya fueran miembros de la élite o gente común, hombres, mujeres y niños, incluso fetos, eran cuidadosamente tratados con el fin de que sus cuerpos mantuvieran su aspecto de vida después de la muerte.

Con el correr de los años, y tras una larga tradición de prácticas mortuorias, los preparadores fúnebres crearon diferentes tipo de momificación. La tipología más empleada hoy en día es la planteada por Arriaza, quien destaca tres tipos de momias: negras, rojas y vendadas. El color de la pasta con que fueron cubiertas las momias señala las distintas épocas de momificación: el negro hecho de óxido de manganeso se utilizó en el periodo más antiguo, el rojo ocre fue empleado en los ejemplos posteriores y el lodo marrón se aplicó a los hallazgos más recientes.

Momias negras

Estas momias se desarrollaron del 5050​ al 3000 a. C.​ Los preparadores fúnebres removían el cerebro y los órganos del difunto, reconstruían el cuerpo con arcilla gris y fibra, llenaban el cráneo con paja o ceniza, y usaban cañas para coser y unir nuevamente la piel que conecta la mandíbula al cráneo. Mantenían la columna recta y unida a la cabeza mendiante un palo. Posteriormente, restauraban la piel, a veces usaban la del lobo marino u otro animal, y cubrían finalmente el cuerpo con una pátina de óxido de manganeso, lo que le daba un color brillante y negro-azulado.​ La cabeza era adornada con una máscara facial y una peluca de pelo humano corto y negro.

Momias rojas

Estas momias se desarrollaron del 2500 al 2000 a. C.​ Se hacían incisiones en el estómago, hombro, ingle y tobillos para poder extraer los órganos y la musculatura. Inmediatamente, se secaban las cavidades y se procedía a introducirles maderos longitudinales para reforzar el cuerpo. Las cavidades eran rellenadas con tierra, plumas y arcilla. La cabeza era adornada con una peluca larga y negra que era sujetada por un casquete de óxido de manganeso. Finalmente, pintaban todo el cuerpo, a excepción de la cara, con óxido férrico, quedando con un llamativo cuerpo rojo y su cara negra.

Momias vendadas

Este tipo de momias, desarrolladas a partir del 2000 a. C., era una variante de las momias rojas, la diferencia estaba en que los preparadores fúnebres disponían la piel en forma de vendajes. En algunas ocasiones, se utilizaban embarrilados de fibra vegetal en todo el cuerpo del difunto.

Deterioro

Cerca de 120 momias Chinchorro están en la colección de la Universidad de Tarapacá, en el Museo Arqueológico San Miguel de Azapa (Chile).​ En el último tiempo, han estado degradándose, convirtiéndose en cieno negro.​ Expertos como Ralph Mitchell, profesor de la Universidad de Harvard, han utilizado sus conocimientos para determinar las causas de este deterioro. Se hizo evidente para Mitchell que la degradación era microbiana, debido al aumento en el nivel de humedad —que podría estar relacionado con el cambio climático— de la zona en que se encuentran.​

Se concluyó que el rango de humedad ideal es de entre 40 y 60 % (niveles superiores de humedad conducirían a la degradación y niveles inferiores crearían ácidos perjudiciales). El análisis ha ayudado al personal del museo a ajustar la humedad para preservar las momias.

lunes, enero 1

Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco

Los rascacielos de Tantamayo

Aprovechando los feriados largos de fiestas patrias decimos visitar Tantamayo, lugar donde se encuentra los rascacielos más grandes de América, que fueron habitados por los Yarowilcas, bello lugar que esta ubicado en la provincia de Huamalíes.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco - DePeru
Nuestra partida estaba prevista para las seis de la mañana en la agencia Transportes Bella, sin embargo estuvimos esperando dos horas y media ya que dicho chofer nunca se presento. Este hecho motivo el enfado de los pasajeros y también de nosotros que estábamos entusiasmados por conocer dicho lugar.

Es entonces que decidimos tomar los servicios de la empresa “Chasqui”, donde nos dijeron que no había pasajes, por la cantidad de visitantes a ese lugar, e incluso los pasajes habían subido exorbitantemente, pero había la posibilidad de viajar de “intermedio”. Es así cómo nos aventuramos a viajar a eso de las 9.40 p.m.

Para suerte nuestra, había pasajeros que bajan por el trayecto y dejaban asientos libres, el cual nos permitió viajar cómodamente, e incluso con la grata compañía de gente muy amistosa, que contaban sus anécdotas y vivencias.

Durante el trayecto pasamos por Ayapiteg, y pudimos avistar la majestuosa Corona del Inca que es una formación rocosa que se levanta imponente sobre una loma. Luego pasamos por Quivilla, donde se festejaba con mucha alegría y pomposidad las Fiestas Patrias, con danzas típicas del lugar.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco
Gente de la Comunidad La Florida
Luego continuamos con el viaje por varias horas mas y estaba a punto de quedarme dormido cuando los pasajeros gritaron “’Mira ya estamos cerquita a Tantamayo!., mi emoción fue grande, porque no veía las horas de llegar, pues eran las seis de la tarde y anochecía rápidamente.

A medida que ingresábamos a Tantamayo se veían casonas de dos pisos muy típicas de nuestra serranía, con techos de paja y balcones de madera, mas adelante pasamos por la plaza se armas, mientras el chofer no dejaba de tocar la bocina del bus como señal de haber llegado a nuestro destino.

Al bajar del bus lo primero que hicimos fue preguntar por un hospedaje, y luego de indagar entre los pobladores nos dieron razón de uno que esta muy cerca de la plazuela. Sin embargo hay que estar listo para lo inesperado. No hay que esperar excesiva comodidad, ni hoteles de lujo, sino que se debe tener un espíritu aventurero.

Eran las 7.00 de la noche y teniamos hambre, y nos recomendaron a la señora Matilde quién nos preparó un caldito típico, conocido como “chupe verde” hecho a base de olliquito picado, papas y yerbas aromáticas de la zona. Este plato estaba acompañado de una porción de mote de habas y otro plato de “cancha”. Lo cual pudo saciar nuestro apetito. Luego de terminar nuestro caldo decidimos explorar el lugar en medio de la noche, en dicho lugar cuentan con servicio de alumbrado eléctrico y creo que en ese momento no había luz pública, provistos de una linterna decidimos explorar el lugar.

Al principio caminos sin rumbo, y por una callecita pequeña nos tropezamos con un grupo de danzantes de Pallas que bailaban alegremente el “ayvvala”. Qué es el baile que se acostumbra hacer para las despedidas.

Luego procedimos a retornar a nuestro hospedaje a dormir y recuperar fuerzas para el día siguiente.

En la mañana nos levantamos a eso de las seis y media luego nos fuimos a tomar un delicioso café de cebada con su pancito y su caldito verde con papa sancochada. Luego decidimos partir a los famosos “Rascacielos Pre incas. Pero, antes los lugareños muy amablemente nos informaron sobre la ruta que debíamos seguir, ni cortos ni perezosos nos aventuramos llevando consigo una botella de gaseosa familiar, tres soles de pan huanuqueño, una lata de atún y frutas que habíamos traído de Huánuco.

Nuestro primer destino era Susupillo así que teníamos que seguir la carretera que va hacia Jircan hasta llegar a un puente, donde vimos un pequeño rió, luego teníamos que ascender hasta la comunidad de la Florida y en el trayecto nos encontramos con un grupo de adolescentes de Tantamayo que caminaban hacia una de las lagunas de Tantamayo. Ellas nos indicaron con más precisión la ruta que deberíamos tomar. En un cruce nos tuvimos que separar del grupo.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco
Nosotros continuamos hasta llegar a Japallan, donde encontramos algunos torreones en perfecto estado, mientras que otros están prácticamente destruidos por el tiempo. Seguimos subiendo con rumbo a Isoj. Pero, antes de llegar a isoj, encontramos una vivienda, donde había una anciana que solo hablaba en Quechua, felizmente Juan Carlos domina el idioma que facilitó la comunicación con la campesina. Allí debajo de choza, compartimos junto a ella nuestro “refrigerio”.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco
Torreón Japallan
Después nos despedimos y llegamos a Isoj. Esté lugar esta más deteriorado sin embargo se puede apreciar muchas estructuras de construcciones antiguas.

Seguimos por un camino señalizado y llegamos a Susupillo, donde se puede apreciar casi todo el valle de Tantamayo. Según los estudios dicho lugar fue un centro militar, donde se ejecutaban a los prisioneros de guerra. El castillo de Susupillo esta considerado como el edificio pre histórico mas alto del continente americano, consta de cinco pisos, tres pabellones, 16 habitaciones y un altar rodeado de tres murallas semi circulares. Son construcciones hechas de barro y piedra que a pesar de los años permanece en pie e invencible a la paso del tiempo.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco
El castillo de Susupillo
Luego nos enrumbamos a nuestro siguiente destino Piruro, que está ubicado en la parte opuesta del Susupillo, y luego de tres horas de trekking llegamos a la ciudadela de Piruro, que se encuentra cerca al pueblo Coyllarbamba. Este complejo arqueológico tiene una plaza semi circular, en cuyo alrededor se construyeron números habitaciones de hasta seis pisos, uno al costado de otro.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco
La ciudad de Tantamayo - Piruro
Luego de explorar dicho lugar, retornamos rumbo a la ciudad de Tantamayo y llegamos a nuestro destino a las cuatro de la tarde.

Seguidamente tomamos un breve descanso en la Plaza de Armas, para continuar con nuestro recorrido. Esta vez decidimos ingresar a la Iglesia de Tantamayo, junto a la Señora Julia Ines quien nos contó un poco sobre la historia de la iglesia- En su interior nos llamó la atención el altar hecho en pan de oro, muy típicos de la época colonial. A un costado pudimos ver un pulpito, que ya no es común ver en las actuales iglesias. Además existen dos marcos gigantes cuyas pinturas de gran valor histórico fueron sustraídas en 1990 y luego el 2005 fueron recuperadas. Según relata la profesora Julia Ines, dichas pinturas elaboradas en oleo se encuentran deteriorados y necesitan mantenimiento por el cual demandó apoyo técnico para poder restaurar dichos cuadros, como también la iglesia que está considerado como Patrimonio Cultural.
Los rascacielos de Tantamayo - Huánuco
La Iglesia de Tantamayo
Luego al promediar las 11 de la noche, salimos con destino a Huánuco, con la satisfacción de haber visitado este bello distrito con gente muy acogedora, y atractivos interesantes, ideal para hacer turismo de aventura, cultural y histórico, es por ello a puertas de celebrarse un aniversario este 23 de octubre, les ofrecemos este relato, y los invitamos a vivir su propias experiencias.Gracias Tantamayo.

viernes, diciembre 15

Textiles Paracas que regresaron al Perú

Vea los textiles Paracas que regresaron al Perú luego de más de 80 años

Estuvieron en la lejana ciudad sueca de Gotemburgo desde 1935 y ahora regresan al Perú para formar parte del invaluable tesoro histórico que albergan los museos del país. Estos son algunos de los 79 textiles Paracas devueltos esta semana por Suecia.

El Gobierno peruano ha recibido de manos de autoridades suecas 79 textiles prehispánicos de la cultura Paracas que permanecieron en el país europeo desde la década de 1930.

"Gracias a la colaboración entre la cancillería, el Ministerio de Cultura y la municipalidad de Gotemburgo [Suecia], celebramos la llegada de la segunda de las tres entregas previstas, conformada por 79 piezas de textiles", dijo ayer el viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Jorge Arrunátegui.

La entrega se compone de mantos, paños y bordes decorativos, entre otros, que pertenecen a la cultura Paracas, "únicos y de valor singular por su composición, colores y técnica de tejido, hechos con algodón y lana de vicuña", explicó Arrunátegui.

Los mantos prehispánicos, repatriados el 7 diciembre y presentados ayer, forman parte de un acuerdo hecho en el 2014 entre los gobiernos de Perú y Suecia.

Los textiles, elaborados entre los años 700 AC y 200 DC, están agrupados en 50 lotes y conforman la segunda entrega de los 89 lotes que el Gobierno sueco se comprometió a devolver al Perú.

Los bienes recuperados quedarán en custodia de la Dirección General de Museos del Ministerio de Cultura para su conservación y exhibición en el 2018.

Textiles Paracas que regresaron al Perú
Textiles Paracas que regresaron al Perú - DePeru
La cultura Paracas es reconocida por sus grandes tejedores de alta calidad, tanto en lana como en algodón, además de hacer cerámica y cestería.
 Textiles Paracas que regresaron al Perú
Esta es la segunda entrega de los 89 lotes que el Gobierno sueco se comprometió a devolver al Perú.
Textiles Paracas que regresaron al Perú
Este segundo envío incluye mantos, paños y bordes decorativos.
 Textiles Paracas que regresaron al Perú
Los textiles Paracas fueron elaborados entre los años 700 AC y 200 DC.
Textiles Paracas que regresaron al Perú
Según el acuerdo entre ambos países, Suecia devolverá al Perú los 35 lotes restantes en el 2021.
 Textiles Paracas que regresaron al Perú
Los textiles llegaron a Suecia en 1935 por el entonces cónsul de ese país en Lima, Sven Karrell, quien compró una serie de mantos de las culturas Nazca y Paracas para posteriormente ingresarlos al Museo Etnográfico de Gotemburgo como donación anónima.
 Textiles Paracas que regresaron al Perú
La teniente alcaldesa de Gotemburgo, Mariya Voyvodova, (en el podio) encabezó la delegación sueca que hizo entrega oficial de los textiles.
 Textiles Paracas que regresaron al Perú
La primera entrega de 4 lotes se realizó en el 2014.
Textiles Paracas que regresaron al Perú
La civilización Paracas se desarrolló hace alrededor de 2,000 años en la costa centro y sur de Perú.
 Textiles Paracas que regresaron al Perú
Los textiles recuperados quedarán en custodia de la Dirección General de Museos del Ministerio de Cultura.